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La Coctelera

CUADERNO DE BITÁCORA

Memorias de las andanzas de Cthuchi Zamarra

Categoría: Sri Lanka

25 Marzo 2006

PUBLICACIONES

He colgado en la web Insumissia un articulo sobre Indonesia

Militarismo fundamentalista en Indonesia

Podeis ver mi anterior articulo sobre Sri Lanka en

Tambores de Guerra tras el Tsunami

tambien disponible en la web Insumissia

O podeis incluso descargaros mi libro sobre Palestina

Cronicas del Apartheid

Tambien una traduccion de un texto de la gente con a que contacte en Australia

Una aportacion feminista a la teoria de la defensa civil.

O incluso podeis encontrar un articulo mio sobre la comunidad de paz que visite en Colombia hace unos anios.

San Jose de Apartado

Pues eso, pa que no sos quedeis na mas con las batallitas de la bitacora...

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26 Diciembre 2005

PEREGRINACION AL PICO DE ADAN

Nochebuena y Navidad 2005

A las cuatro de la tarde cogí un autobus intercity hasta Hatton, en el Hill Country o Tierras Altas, donde ya había estado de observador un mes atrás. No crean que intercity significa que no para, pues a pesar de que el autobús iba tan lleno que había gente que viajaba de pie, de vez en cuando recogíamos a algún viandante que hacía la oportuna seña al conductor. A mi me tocó un incómodo asiento pequeñito de pasillo, no quiere decir esto que estuviera junto al pasillo, sino que ocupaba el asiento desplegable que ocupa el espacio del pasillo. Llegamos a Hatton sobre las ocho, tras cuatro horitas largas de vagabundeo penoso por las carreteras lankesas aunque disfruntando del espléndido paisaje que ya conocía de la ascensión a las Tierras Altas. Allí tras comprar algunas provisiones que me salvaron la vida más adelante me monté en un autobus de los normales que llevaba a Dalhousi, la rampa de acceso al Pico de Adán.

Mi penitencia empezó en el camino pues empezé a notar un fuerte dolor de estómago que indicaba que mi amiga la diarrea venía a visitarme, como siempre en los momentos más inoportunos. Así aprovechando una paradiña de esas que hace el autobús sin saber bien a cuento de qué, parece que era la casa del revisor y este había bajado a por algo,le indiqué al conductor que tenía que ir al servicio. El avispadamente apagó las luces del autobús para evitar miradas indiscretas que no faltaron por parte de los curiosos que disfrutaron del espectáculo nada común de ver un occidental en cuclillas haciendo de vientre. De todos modos dada la urgencia de mis necesidades la operación duró poco tiempo, fue en Dalhousi donde me desahogué bien a gusto en un agujero letrina que llaman "toilet". Así que tras zamparme un arroz y una dosis de antiarréico empezé a las diez de la noche mi ascensión al llamado Pico de Adán.

He de decir que las primeras rampas no eran excesivamente duras, sin apenas necesidad de escalones. Aquí la molestia eran los grupos de adolescentes que celebraban la nochebuena como si fuesen los devotos cristianos devotos cristianos de la Marimorena (por si hay versiones que difieren en mi pueblo se canta:

"Esta noche es Nochebuena y mañana es Navidad
saca la bota María que me voy a emborrachar")

Pues eso, que los borrachos disfrutan mucho dando la murga a un extranjero que camina solo y se pusieron excesivamente empalagosos. Así que no me quedó más remedio que acelerar un poco el ritmo en estos primeros estadíos de la ascensión, sabiendo que no podrían seguir mi ritmo ligero. Los peregrinos en esta fase inicial se veían con menor frecuencia, tan sólo parejas de enamorados y grupos que rezaban plegaria de protección o encendían velas o incienso en los múltiples templos budistas que había. Para las once, tras una horita de ascensión, hice mi primera parada de descanso en uno de los muchos chiringuitos que se dan junto a los templos (eso parece que en todo el mundo es igual pues, como sabemos, hay una religión paralela que rinde culto al bar y sigue su estricto ritual cuando otros van al templo). Aquí me tomé un pepsi para espabilarme, pues me estaba entrando sueño, ya que esta es la hora a la que me acuesto todos los días. Después me dejé engañar por un monje budista y echando una retahila que espero fuera una oración de protección me ató un "hilo de San Buda" en la muñeca para que me salvara de posibles peligros si le pagaba un propina, claro.

En la segunda etapa ya los chiringuitos empezaban a escasear más y se veían más peregrinos que hacían la ascensión, en su mayoría grupos mixtos de adolescentes pero también familias, parejas y grupos de peregrinos. Lo más interesante fueron que durante el camino me untaron la frente de Sindhaleppa y las sienes de Vilum, dos medicamentos tradicionales de la medicina india, ayurveda, que son como viksvaporub aunque con efectos contra el dolor y la fiebre. Así que con los aromas no solo de los medicamentos, sino de los crematorios de incienso de los templos y los efectos estimulantes de la cafeína, subía uno bastante "amilanao", aunque era consciente de que era mejor subir con cuidado y a menudo refrenaba el paso para charlar con la gente que durante todo el camino se mostró muy amigable. Sobre las doce mas o menos, tras dos horillas de caminata, tuve que hacer una pausa larga en un alberque techado provisto a tal efecto para que mi corazón descansara un rato, pues iba ya revolucionado.


FOTO: El susodicho pico de Adan desde la parte de atras, por la que valientemente hube de bajar. Aunque la ascension la hice a oscuras.

A partir de esa segunda pausa y cruzar un puentecillo sobre una garganta la ascensión se volvió dura de verdad, siendo todo el rato ya escaleras. A partir de aquí las pausas se iban haciendo cada vez más frecuentes Dado que cada uno llevaba distintos ritmos de subida y hacía las pausas en diferentes momentos era normal encontrarse con la gente que hablaba inglés que te había saludado un rato antes mientras ellos descansan, siempre muy agradables y educados. En esta fase ya escaseaban también los garitos, dado que el sueño volvía a acechar me tomé un té en uno grande donde además de reponer agua descansé un rato largo. Ya se empezaba a notar la altura por la temperatura ambiente, pues aunque mientras se iba caminando se podía ir perfectamente en camiseta cuando se sentaba uno en los escalones de piedra o en los bancos de madera de los chiringuitos para descansar era necesario ponerse la camisa. También se notaba que el camino era mucho más empinado todavía, aunque se percibía todavía abundante vegentación al lado del camino, razón por la cual nunca se podía abandonar éste (me refiero a que es jungla lo que hay alrededor, aunque cuanto más altura mas bajos los árboles).

En uno de los claros allanados artificialmente que se podía ver todavía aproveché para mirar el cielo a ver como andaban las estrellas (al que no le guste el cielo que se salte este párrafo). La constelación que mejor se veía era Orión, con las Tres Marías, Rigel y Betelgeuse, brillando claramente en lo alto del cielo, es decir, en una posición completamente vertical. Tauro, con Aldebarán, las Pléyades, Geminis con Castor y Polux, Canis Mayor con Sirio, la estrella más brillante (por se una de las más próximas a la Tierra). Finalmente localicé la Osa Mayor rallando el horizonte y a través de ella la estrella polar en el horizonte mismo. Esto me indicó que en vez de estar atacando el pico por el norte como pensaba hasta ahora, lo estábamos haciendo por el noreste, cosa que pude comprobar en el mapa. Ya estaba en una situación altísima por lo que alimenté la esperanza de que tal vez al estar tan cerca del ecuador podía ver a la vez la Polar y la cruz del Sur. Sin embargo más abajo de Orión se veían constelaciones perfectamente definidas aunque desconocidas por completo para mí y el propio pico me impedía echar un vistazo hacia lo que podía ver allá. Una vez arriba, tras bajar un poco por el otro lado tan sólo pude ver un montón de constelaciones desconocidas que me recordaban cómo debían sentirse los Egipcios cuando bordearon África y dejaron de ver la Estrella Polar, que entonces era Vega y que en la vieja religión preindoeuropea era símbolo de lo inmutable, el centro de la espiral infinita al que iban tras la muerte.

La última fase de la ascensión era tan dura que las escaleras eran de cemento y había barandillas que sorprendentemente la gente no usaba para ayudarse a subir. Aquí era normal ver a chicas desfallecidas ocultando el rostro en los brazos del novio que la llevaba hacia arriba poco a poco. Dada mi experiencia subiendo de la plaza a la discoteca por la calle de Mayo, y sabiendo lo útiles que son las barandillas allí instaladas para ayudar a subir a ancianos y borrachos utilicé las mismas para no hacer fuerza con las piernas en la medida de los posible. Esto significó que a pesar de ser más inclinada esta parte se me hizo menos dura. Según llegaba a la cumbre había otra vez varios chiringuitos con música, a todo volumen, en la que en la radio sonaba alguna canción navideña. Lógicamente nadie bailaba, aunque esto me recordó que esta era mi nochebuena, y a esta hora la gente de las Españas estaría rindiendo culto a la juerga llenando la panza hasta límites para esta gente, en su mayoría peregrinos budistas, insospechados. He de decir no obstante que a pesar de los templos de varias religiones distintas, y demás parafernalia se notaba perfectamente que la mayoría de la gente venía porque es una experiencia realmente impresionante, que los curillas aprovechan para beneficio propio, claro. Justo llegando a la cumbre un grupo de musulmanes entonó su conocido "Alahu Akbar" y empezó a rezar mirando equivocadamente hacia el este, en vez de hacia el oeste, donde se encuentra La Meca, cosa que a mí, perfectamente orientado gracias a la polar, no dejó de hacerme gracia, aunque respeté su ilusión y no les dije nada. Una vez arribe le pregunté a uno si: tatalakalam arabía? para ver si podía practicar, aunque me comprendió me respondió en inglés diciéndome que no hablaba árabe porque era de Pakistán, y desde allí venía peregrinando.

Durante la última media hora de ascensión sincronicé mis pasos con los de una muchachita llamada Chandi, muy guapa y hermosa, que lamentablemente no hablaba inglés, y apenas pudimos conversar sobre lo cansados que estábamos, si era aquella luz el final de la escalera, o si avanzábamos otro ratito. Supimos que estábamos realmente llegando cuando empezamos a oír la campanada que los peregrinos hacen sonar, una vez por cada ascensión al Pico. Yo solo le zumbé una vez pero el que iba delante mío le dio veintiuna veces al badajo orgullosamente. Espero algún día poder dar al menos un segundo campanazo. En la había dos zonas, la sagrada y la profana. En la sagrada era la plataforma en la que había que descalzarse y descubrirse, también es donde había un altar budista con la supuesta huella de Buda tapada por un tapete y otro altar hinduista donde te untaban la frente. Arriba había algún valiente echado en el frío suelo, arropado con una fina sábana que actuaba de cortaviento, pues si bien en algunas partes del final de la ascensión el viento sacudía fuerte, en la cumbre llegaba por todos los lados a mucha mayor velocidad. Había dos zonas profanas comunicadas entre sí por un albergue lleno de gente desparramada que descansaba o trataba de dormir. En una de las zonas había un mirador, lleno de gente que también trataba de dormir, una oficina no sé si del gobierno o de los monjes, y las escaleras hacia Dalhousi, en el lado norte y a la carretera de Rathnapura en el lado sur. En la otra parte había un cremadero de incienso usado de calientamanos por los congelados peregrinos y los servicios, que hube de visitar dado que mi amiga diarréa se acordó de darme otro aviso. A pesar de que en la cumbre habría mas de doscientas o trescientas personas, número invariable a pesar de que toda la noche siguió llegando gente, no había colas para ir al baño, pues había unas veinte o trenta letrinas para cada sexo. Sorprendentemente había agua corriente con la que llenar el cubo para limpiar el agujero, por lo que estaban en buenas condiciones higiénicas. Consejo a esos que sólo podéis defecar en el sanitario de casa: nunca vayáis a la Periferia, antes llamada Tercer Mundo. Yo aproveché para cambiarme de camiseta, pues la traía completamente empapada de sudor, sobre todo en la espalda, donde llevaba la mochila.


FOTO: Los cremaderos de incienso esta vez algo mas vacios debido a que la gente estaba viendo el amanecer en el otro lado. Adviertase el paisaje que se empezaba a vislumbrar.

Mi problema entonces era que estaba muuuy cansado, que eran las dos de la mañana, y quedaban varias horas para el amanecer que había que tratar de pasar durmiendo, cosa que se manifestó imposible. Hice un primer intento alejado del bullicio de las campanadas y los peregrinos en la escalera de la carretera a Ratnapura, por no haber casi perigrinos que siguieran esta ruta, pues procede de las tierras bajas y son dos o tres horas más de ascensión en peores condiciones de instalaciones e iluminación (vamos, que se sube por una pista en la jungla, como puede comprobar a la bajada). Puede encontrar un sitio resguardado del viento donde instalarme tras defecar saliéndome audazmente del camino en un acto temerario que sólo pude hacer porque la escasa luz de la luna me impidió ver el barranco sobre el que estaba. No pude dormir aquí por que los escalones eran muy estrechos y altos, y tal vez porque todavía estaba bajo los efectos del té. Así que tras un rato descansando subí de nuevo hacia la cumbre. Arriba traté de hacerme un hueco en el lado de los lavabos, donde había unas escaleras sin presencia humana, pero demsiado estrecha. Después intenté en el mirador, lleno de gente pero donde pude encontrar un sitio. Aquí el problema era el frío, pues aunque utilizaba la mochila abierta como almohada y colchón el palestino apenas me daba para cubrir otras partes vulnerables, como el cuello, las cabeza o los riñones, por lo que tuve que ir rotándole. Pronto me di cuenta de que en estas condiciones era imposible dormir, pues me pondría enfermo al coger frío . Esa posibilidad sí que me aterraba pues no podría coger el vuelo para Malasia que tenía para la madrugada del día 27, por lo que hice lo que había visto hacer en la tele a la gente que iba a morir congelada, mantener la actividad. Decidí bajar de nuevo hasta uno de los chiringuitos, comer algo caliente y tomarme un té y hacer tiempo. Una vez hecho esto y entrado de nuevo en calor subí de nuevo hacia la cumbre, un cuarto de hora, más o menos. Esta vez había occidentales haciendo la subida y ya no era yo el foco de atención. Al llegar arriba vi que todavía era pronto y bajé un poco por el otro lado, donde me topé con un grupo grande de musulmanes que subía a todo trapo por el lado izquierdo de los dos caminos mientras repetían a coro una respuesta a la canción que desde el otro lado el mulá con la linterna les animaba. Desde luego esta gente se toma la religión en serio y vive experiencias intensas de comunión con la humanidad y la divinidad que pocos de los no religiosos podemos llegar a tener (menos mal que tenemos el Peropalo...). Para entonces ya empezaba a clarear y poder advertir el maravilloso paisaje de jungla, picos y barrancos que tenía al rededor, uno de los beneficios de hacer la subida de noche, el amanecer desde lo alto. Esperando al sol estaba todo el mundo en el mirador, y a mi ya me empezó a entrar algo de vértigo y trataba de no arrimarme demasiado a las barandillas. Una vez salió el sol pude ver el hermoso lago que hay en Dalhousi y las maravillas de las dos ascensiones... sin palabras. Yo estaba sin embargo inquieto, pues esperaba ansioso ver la famosa sombra proyectada en las nubes y nadie parecía prestar atención a ese detalle que se habría de ver en el lado opuesto al mirador.


FOTO: El fenomeno optico cuando ya se iba retirando.

He decir que para mi que la idea de que la huella sagrada, la Sri Pada, que según la tradición es una huella que puso sobre el pico Gautama Buda, Shiva o Adán al ser expulsado del paraíso, es una corrupción de la verdadera huella, que es la que deja la sombra del pico sobre las nubes poco después del amanecer. Esta sombra en vez de tener una figura fálica como la del propio pico, tiene la forma de un triángulo equilátero debida a la distorsión de la distancia, por lo que se ve es un triángulo perfecto dibujado en las nubes. El triángulo equilatero, por supuesto es una figura geométrica de alto significado místico, pues muchas son las trinidades que inundan las religiones: la Diosa Triple, y su corrupción en los sistemas patriarcales de las religiones indoeuropeas: ya sean Mitra, Shiva y Varuna; Zeus, Hades o Posidón; Jupiter, Plutón y Neptuno, Odin, Loki y Balder etc etc.., el trino budista formado por el clero, la divinidad y los creyentes etc. Así pues, este impresionante fenómeno óptico puede ser interpretado de muy diversas formas místicas, reflejando siempre la unión del cielo con la tierra al proyectarse ésta sobre las nubes. De hecho, si tu propia sombra daba al abismo se proyectaba también en la lejanas nubes, una curiosa forma de subir al cielo. Creo que el significado que los veddas, los habitantes indígenas de estas tierras, de religión animista darían a este extraño fenómeno sería más bien relativo a la huella que la tierra imprime en el cielo. De ahí que los budistas, que otorgan otros valores al cielo y la tierra, interpretaron como la huella de Buda y de ahí fuera interpretada por los hinduistas como la huella de Shiva o por los musulmanes por la huella de Adán.


FOTO: La sudodicha huella de la Diosa tierra en el Cielo... notese como tiene forma de triangulo equilatero perfecto y las tres capas de ropa que necesitaba para aguantar el frio.

El fenómeno duró a penas media hora, y se inició sobre las siete, las dos de la mañana hora española en la que mis paisanos ya estarían entregados a su culto a la bebida después de haber rendido culto a la comida. La bajada la hice por el lado de Ratnapura, por un solitario camino entre la selva, y fue toda una experiencia mística que ya relataré en otra ocasión.

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26 Diciembre 2005

PENITENCIA

NOTA: leer primero el articulo Peregrinacion al Pico de Adan. Esta es la segunda parte, la bajada.

Como en otros muchos peregrinajes y peregrinaciones, el contacto con el extasis de la comunion con la divinidad necesita de un alto grado de sacrificio.

Esta es la historia de mi penitencia... desde ahora me llamo Jesus, soy vegetariano y no bebo alcohol ;-)

7:20 horas. Empiezo a bajar del Pico de Adan

A la media hora me encuentro con un tipo que subia, no le habia dado tiempo a llegar para el amanecer. Me pregunta si falta mucho, el le hecha quince minutos cuesta arriba, treintacinco cuestabajo llevo yo, pienso.

8:30 llego a los refugios, donde hay un monasterio budista. Miro para arriba y tomo la siguente foto

A partir de aqui el camino es mas o menos llano y da la impresion de que ya se acaba.

9:30 Atravesando una zona relmente con el camino en malas condiciones me encuentro con dos tipos, uno de ellos se ha torido el tobillo, pero sigue subiendo. Al poco me adelantan dos monjes budistas que sin rastro de sudor o polvo, bajan hacia la carretera a toda velocidad. Al rato me encuentro a otro tipo, que me dice que no falta mucho para llegar. Not far away...

10:00 No siento las piernas... cada vez me cuesta mas esfuerzo bajar. Me paro a descansar en un chiringuito, casi me duermo, pero decido seguir y no enfriarme. Pregunto a otro tipo y me felicita, casi he llegado a la mitad del descenso... Y ya estoy que casi no puedo caminar, de hecho tengo panico a hacerme un esguince de tobillo o rodilla pues las piernas me tiemblan y no pueden con mi peso.


FOTO: Aspecto del camino, lamentablemente los arboles no me dejan ver el bosque ni las nubes el barranco.

10:30 El camino se vuelve hacer empinado como al principio... es el World's End, el fin del mundo, donde las Tierras Altas se juntan con las bajas en un barranco de muuuchos metros. Unos chavales me dan vituallas, otros me dicen que empezaron a subir a las 8:30.

Empiezo a perder la nocion del tiempo... Una tipa de un chiringuito me dice que faltan cinco kilometros (las ascension que hice eran seis, y esta se supone que tiene nueve) Sigo bajando y me encuentro con un par de burros... con esta pinta:

Despues el camino se hace de cemento, pero cada cien metros escriben lo que falta. Cada paso es un suplicio. Descanso lo menos posible para no quedarme dormido y sigo bajando, bajando banjando. Un paso, otro paso, cada uno es un dolor y temor. Empiezo a bajar los escalones de lado, turnandome... poco a poco. Los dos chavales que bajaban conmigo ha tiempo que se quedaron atras, los monjes budistas pasaron como rayos.

Finalmente diviso el llano, un paisaje de la leche pero no tomo fotos, cegado como voy en bajar. todavia queda otro kiometro de escalera... un paso, otro paso otro paso y llego a unos chiringuitos, los ninios me saludan... estoy casi llorando de felicidad. Adelanto como una exalacion a tres chavales que apenas pueden andar. Al fin he llegado abajo, o casi.

Me doy un banio en una garganta, y tras otro par de kilomtros cuesta abajo aunque sin escaleras llego al autubus... en tres horitas ya estare en Colombo. Si pudiera dormir (que no pude) en el autobuuus.

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22 Diciembre 2005

DESPEDIDA DE JAFFNA

DESPEDIDA DE JAFFNA

18 a 21 de Diciembre 2005

Por diversos motivos he decido abandonar Jaffna, ciudad en la que he estado las últimas tres semanas tratando de conocer los inexistentes grupos noviolentos de la zona. En primer lugar ya tengo la información y los contactos para poder iniciar otra etapa de la investigación. En segundo lugar, no me han respondido sobre los talleres que iba a dar y he notado cierta falta de interés, a pesar de que a mi juicio hace falta mucho trabajo sobre noviolencia, reconciliación, miedo... En tercer lugar todavía estaba a tiempo de conseguir un vuelo para Australia y cenar con mi familia en Nochebuena, como es tradición en las Españas, aunque no sea una cuestión religiosa. Y por último, aunque no menos importante, la situación en Jaffna ha degenerado mucho y la verdad es que era peligroso permanecer allí de forma independiente.

FOTO: Estatua de Gandhi cerca de la estacion de autobuses... en pleno centro de Jaffna.

El caso es que desde el segundo día en que llegué, en el LTTE (Liberation Tigers of Tamil Eelam) mataron seis soldados con una bomba, cuyas consecuencias vi en forma de humo en la estación de autobuses (ver Llegada a Jaffna). A partir de ese día las calles principales se han llenado de soldados, razón por la cual no he podido ofreceros fotografías de las calles populosas. Estos soldados estaban muertos de miedo con la mano literalmente en el gatillo de los fusiles de asalto que llevaban, y que tenían en posición de uso. A los pocos días observé mucho revuelo en la gente, y mucho movimiento de soldados, y en el hostal me dijeron que el LTTE había asesinado a otro soldado. En el periódico al día siguiente, parece que decía (estaba en Tamil) que no había habido muertos pero que los soldados habían herido a varios manifestantes eelamistas (Tamil Eelam es la denominación de la tierra de los tamiles en Sri Lanka, mientras que Tamil Nadu es la tierra de los tamiles en la India). Después parecía que las cosas se iban calmando pero solo era que yo no era testigo de lo que sucedía. Este domingo vi en las noticias como un grupo de exaltados eran disueltos con tiros al aire y bombas de humo del ejército, habían asesinado a una mujer, ignoro si cíngala o tamil. Susan me dijo que había sido en Kayds, una isla unida a Jaffna por carretera. El lunes hubo manifestaciones estudiantiles probablemente con alguna relación con esos sucesos y cuando llegue al Hostal me encontré con que los compañeros de hospedaje, algunos de ellos cíngalos, como mi amigo Chaminda, estaba asustados y habían vuelto rápidamente al hostal. Yo insistí en que tenía que ir al centro a mirar los billetes de avión y me encontré conque estaba cerrado, en ese momento pensé que era por algún horario mañanero, pues eran las cinco de la tarde pero al día siguiente pude comprobar que era debido a los disturbios. Al día siguiente, tras tratar infructuosamente de conseguir los billetes por internet, pues la página de Sri Lankan Airlines daba errores, me acerqué al centro para comprar los billetes, algo más caros, pero era la única opción de viajar antes de Nochebuena. Cuando llegué al centro pude comprobar que algo estaba sucediendo. Había cristales rotos en un cruce, alpargatas tiradas por el suelo, y la gente, normalmente prestándome a mí toda su atención y efusividad esta vez no me decía: "Hello sir, where are you going, how are you, where are you from...?" Miraban los movimientos de los soldados que llegaban en tractores no en gran número, tan solo vi dos o tres cuadrillas, pero en actitud totalmente belicosa. La gente de esas normalmente superpobladas calles del centro, corría, mientras otros estaban cerrando a gran velocidad todas las tiendas, y los soldados avanzaban hacia no sé donde.

Así que fiel seguidor del refranero español me acordé del susodicho dicho que reza: donde fueres haz lo que vieres, y dado que la gente local se estaba dando el piro a toda velocidad no me quedé a ver lo que pasaba y ajorré pa´casita en mi superbici que ese día me dio un buen servicio. Eso si, me paré en la biblioteca para recoger las fotocopias que había encargado. Al llegar al hostal los compañeros me regañaron, pues no sabían nada de mí desde por la mañana. Por la noche en las noticias parece ser que había vuelto a haber protestas estudiantiles que discurrieron tranquilas bajo supervisión de la policía hasta que llegó el ejército. Hubo varios heridos aunque ningún muerto.

Por tanto ayer, abandonamos el hostal y la ciudad casi todos los que estábamos allí, y a juzgar por las colas en los cuatro checkpoints que hay que pasar mucha gente estaba saliendo también. Yo fui en bici hasta Chavakchchery, donde se la devolví a los de NVADG, pero no estaba Jeevagathas y no pude preguntarle por qué no seguía en marcha lo de los talleres, le ofreceré hacerlos en marzo, cuando vuelva. En esa ciudad me recogió Chaminda con su coche japonés y tras doce horas de viaje por esta realmente precioso país, llegamos a su casa, a todavía una hora media de Colombo, a donde por fin he llegado esta mañana.


FOTO: Tienda de pescado en pleno Vanni, en la zona controlada por el LTTE.

La verdad es que voy de Jaffna con un sabor agridulce en la boca, puesto que me da pena abandonar el barco con las ratas, pero no tenía ningún sentido correr riesgos sin estar aportando nada realmente. Así que mis planes ahora son permanecer unos días en Colombo acabando de hacer algunas cosillas y si tengo tiempo subir al Sri Pada, el Pico de Adán (ver foto del Merengue). Después espero ir el martes a Kuala Lumpur, en Malasia, y el fin de semana hacer Singapur Sydney para estar en Nochevieja con la family, aunque ya veremos sino me paso tambien por Indonesia y hago Yakarta Sydney. ;-)

NOTA desde el cyber:
Nos han ido informando por telefono de que las cosas van peor todavia... Cuando estabamos en el coche, llamaron a Chaminda y le dijeron que ese dia habia ya disparos entre LTTE y soldados, luego le dijeron que habia explotado una bomba. Esta maniana le han llamado y dicen que el ejercito ha matado a un eelamista en el cruce a cien metros del hostal donde vivia. En el periodico dice que los soldados entraron en la universidad pegando tiros al aire y detuvieron a dos profesores. Hay un nuevo grupo armado que dice que tiene 250 hombres armados en Jaffna y que ha lanzado un ultimatum al ejercito...

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18 Diciembre 2005

SEGUNDA SEMANA EN JAFFNA

Semana del 12 al 17 de diciembre.

Esta semana gracias al contacto con Susan he empezado a reunirme con algunos de los movimientos noviolentos de aquí, más concretamente con Sarvodaya y dos centros cristianos. En todos ellos he concertado cita para el lunes, aunque tan sólo en un caso, el de un alemán cristiano que da talleres, espero sacar algo de provecho. Para la información política de Sarvodaya y más información general me han recomendado que vaya a la sede central en Colombo. A ver si puedo tener más contacto con esta gente, que actualmente se dedica a la reconstrucción tras el tsunami, porque me parece un movimiento majo que se curran entre otras cosas el género, la infancia y la tercera edad.
Dado el poco interés que los del NVDAG han mostrado en mi voluntariado ya tengo claro que lo que tengo que hacer es reunir los datos para mi investigación y marchar a Trincomalee y Batticaloa, donde haré lo propio. Después tengo que echar algunos días en Colombo visitando la biblioteca de la universidad para completar algunas lagunas y en seguida iniciaré otra etapa de mi viaje: encontrar el extremo por donde sobresalen los cimientos de la aguja del Peropalo...

Un día de estos me acerqué al centro y me compré una mochila más grande, en vista de que empiezo a acumular libros y apuntes. También merqué una radio con la idea de sintonizar emisoras en inglés y mejorar mi nivel, pero aquí al menos solo se pillan emisoras en tamil, con mucha música tamil (como la india) todo el rato. Y por último me hice con unas alpargatas de esas de dedo porque aunque no me he sendido nunca incómodo con los botorros que traje de las Españas aquí es costumbre descalzarse al entrar en muchos sitios, os podéis imaginar como están las puertas de las tiendas... llenas de alpargatas de todos los colores.


(FOTO: una famila de vacas que veo amenudo deambulando por las calles de Jaffna sabiendo perfectamente la primera donde va, corriendo a veces. NOTA siento no poder ofrecer fotos de las calles populosas puesto que la presencia militar me lo impide...)

Lo que más ha cambiado estos días ha sido la vida en el hostal. En primer lugar porque la vida misma ha llegado a sitios insospechados, causando graves problemas de salud a mi hasta ahora incombustible amigo Sekerendo, que ha resistido carnavales, santanas, guitarveras y sanisidros con tan solo algunas cicatrices menores. El caso es que he estado un par de días sin tocar, y ha sido tiempo suficiente para que enfermara gravemente de melancolía. Así pude observar con sorpresa como el moho le estaba atacando en sus partes más delicadas. El primer día no le di demasiada importancia, la mochila de cuero también estaba siendo atacada por la vida bacteriana debida a las altas temperatura y el exceso de humedad, pues todos los días llueve o chispea sin bajar normalmente de los treinta grados (sensación térmica sin comprobación contrastrada con termómetro). Sin embargo el otro día, cuando iba a dar el primero de mis recitales nocturnos que actualmente hago todas las noches para mis compañeros de alojamiento (ver más abajo),comprobé que además de criar hongos se había desencolado la tapa de atrás, con lo que el diapasón pegaba con la caja debido a la tensión. Así que tuve que someterle a mi pobre Sekerendo a una primera operación de encolado, que realicé gracias a que conservo mi superglú. La operación se realizó de forma satisfactoria y esa misma noche pude realizar mi actuación sin problemas, aunque al día siguiente, mientras cambiaba una cuerda que había reventado, comprobé que el diapasón se estaba también desencolando y corría el riesgo de pederlo. Así pues hube de someter al aparato a otra segunda operación de encolado, haciendo pasta de papel para recomponer la materia perdida y ha quedado otra vez completamente funcional. En el proceso he tenido que lamentar la pérdida del alma, un soporte de madera que los violines llevan por dentro y una segunda cuerda de las buenas que me había traído de repuesto desde las Españas, por un error mío al colocarla. Solo diré que por cinco euros más del valor de la cuerda allí me podía comprar un violín entero aquí... poderío del Euro. Si ya me dijo Jambimba que mejor dejara el violín en casa y me comprara uno aquí... pero ya está todo arreglado y funcionando de nuevo al cien por cien.

Como mencionaba más arriba, ahora las noches están algo animadas en esta inevitablemente aburrida ciudad en la que cada cincuenta metros tienes un militar con la mano en el gatillo de un fusco enorme pese a lo cual sufren pérdidas (ya van siete muertos desde que estoy aquí, los seis del atentado y otro de un disparo). Las previsiones para el proceso de paz son malas, tanto porque el gobierno no está muy interesado y no le interesa la presencia de los escandinavos que actúan de observadores, pues prefieren asiáticos, como porque el propio LTTE ha violado el alto el fuego mas de cinco mil ocasiones en tres años. Una ofensiva del LTTE, de tendencias cada vez más faccistas, para controlar Jaffna supondría un nuevo baño de sangre para la población civil de esta ciudad que ya ha vivido dos asedios... esperemos que no llegue la sangre al río, en sentido literal.

Bueno el caso es que han llegado un grupo de hombres de negocios y van a estar hasta navidad, mas o menos. En seguida uno de ellos, muy emprendedor, llamado Chaminda, de mi edad aunque casado y con dos hijos se ha mostrado muy amigable y me presenta a todos los que llegan a verlos e incluso me ha llevado a un ciber de verdad, por lo que espero que mis problemas de internet se hayan acabado, pues aunque sigue siendo lento tiene precios normales, y no tarifas especiales para turistas 10 veces más caras. El caso es que este país supera a Irlanda, Escocia y nuestra querida en Extremadura en tasa de alcoholemia por habitante, y todas las noches se beben un par de botellas de licor de arroz (el equivalente local del whisky) o de limón (ginebra). Me ha asombrado la voracidad alcohóica de Shita, el viejo simpático que trabaja aquí con Jehan y el jefe. Dado que me oyeron tocar en la habitación siempre me invitan unirme a ellos todos los días y les voy desgranando algo de mi extenso repertorio. Aunque Chaminda es cíngalo habla tamil, lo que dice bastante a su favor, pues pocos cíngalos se molestan en conocer a sus vecinos tamiles. Viene varias veces al año al norte y al Este por negocios, y es un comercial nato, extrovertido y hablador que congenia bien con los tamiles de aquí, aunque en las conversaciones con los contactos de aquí mezclan el inglés y el tamil. Mi tamil está mejorando dado que Chaminda habla inglés, y ya estoy aprendiendo a declinar y a saltarme determinadas sílabas en la conjugación de los verbos, como hacen ellos (no se dice pookiren, sino pooren, toma castaña), cosa que además de que alguno de mis libros es de tamil indio y por tanto otra variante dialectal, me traía loco.

Al final ayer cuando salí a ver las noticias de las 9 en la tele, las únicas en inglés pero con tan sólo 90 segundos de información internacional, comprobé que Chaminda estaba enfermo y los demás habían salido, así que el sábado noche fue tranquilo. Mañana se acerca otra tormenta tropical, aunque esta vez va a golpear al Este en vez de al Norte.

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14 Diciembre 2005

Primera semana en Jaffna

Del 4 al 11 de Diciembre

Esta semana la he aprovechado para ir a la biblioteca, comprar algunos libros y hacerme con el alfabeto tamil, que por cierto no tiene nada que ver con el Sinhala (cingalés)o el Hindi, pero que es bastante fácil (vamos que ya me le he aprendido, pues al escribirse siempre en mayúsculas no tiene los problemas del árabe, su falta de vocales y sus cuatro formas para cada letra). Así que buena parte de mis esfuerzos los estoy poniendo en aprender esta lengua con la ayuda de una gramática inglesa en tamil, un diccionario y de Jehan, el muchacho que trabaja en el hostal (casa de huéspedes) en la que vivo. Vanakam, Naan Jesus, Spein varukiren, eppali irukkinirgal? O lo que es lo mismo en Árabe clásico... marjaban, ana Issa, min Spania, kaif al hal?.

Así que durante estos días he estado leyendo mucho, estudiando, paseando en bici por esta agradable ciudad (si no fuera por la guerra, los ciclones y la pobreza sería un lugar estupendo para vivir) y entreteniéndome como podía en los ratos de aburrimiento, menos mal que viajo con mi amigo Sekerendo (mi violín de calle) y mi ordenata (y el libro de sudokus). La semana que viene espero estar más ocupado, pues si no me dan tarea los de el NVADG, ya estará aquí de vuelta Susan, mi contacto con las Nonviolent Peaceforces y podré empezar mi investigación.

He de decir sin embargo que la situación política se va tensando un poco, aunque no mucho. A principios de la semana hubo un atentado en el que murieron seis soldados (creo que no fue el humo que vi el otro día, pero no me entero muy bien) y desde entonces los soldados están presentes en todas partes. Antes sólo estaban en sus búnkeres, vigilantes, ahora tienen apostado un soldado a vista de otro durante toda la carretera y se les ve marchar en esta formación por muchas partes. Van todos armados con fusiles de asalto aunque siguen siendo amistosos, al menos conmigo. He de decir que no son soldados de reemplazo sino mercenarios de la muerte contratados por el gobierno, aunque a ellos les guste denominarse profesionales.

La noche del miércoles empecé a sentirme mal, con fiebre, y estuve malo todo el jueves, tirado en la cama, sin comer apenas y tal. Me dolía un poco la garganta por lo que creo que se debía a que cogí algo de frío por le ventilador ese grande que todas las habitaciones tienen en el techo. El aire acondicionado es un lujo que desde que dejé el hotel no he vuelto a catar, así como el agua caliente. Sin embargo el jueves por la noche ya me encontraba mejor y estuve estudiando algo con Jehan, al que le dije que había estado enfermo, por si tenía que ir al médico al día siguiente. También es posible que fuera algún tipo de calentura que me pegara algún mosquito, pues aunque desde que he llegado a Jaffna ya no me pican, supongo que tengo toda la ropa impregnada de antimosquito y la habitación está bastante bien protegida, de vez en cuando me atacan, y el miércoles recuerdo haber notado dos picaduras. Menos mal que sé que la malaria se acompaña de temblores y no tuve que preocuparme al respecto, pues no temblaba y la fiebre no era muy alta.

El sábado además viví mi primera tormenta tropical, dado que los ciclones tienen la costumbre de atacar también al Norte y al Este, las zonas afectadas por la guerra. El caso es que me río yo de las tormentillas que había visto hasta ahora. No hacía ya mucho viento pero lo impresionante era la cantidad de agua que caía y sobre todo, los espectaculares truenos solapados de a veces más de un minuto de duración y con un nivel de decibelios nunca antes escuchado por mí. Dado que la mayoría de la corriente eléctrica de este país está generada por centrales hidroeléctricas, aprovechando el agua y los desniveles que tienen en abundancia, es normal que se den cortes de luz durante las tormentas, y este día estuvimos casi todo él sin luz. Menos mal que tengo mi linterna para estos casos y el ordenador tenía la batería llena. Después me enteré que en los barrios más pobres ha habido desplazados a causa de la tormenta, cuyo nombre dijeron en las noticias pero no conseguí retener... si alguien me puede ayudar a encontrar el nombre se trata del ciclón que llegó al norte de Sri Lanka el 10 de diciembre.

El domingo acudía a mi cita en Chavakchchery (pronúnciese chauakcheri) y la verdad mi impresión tampoco mejoró mucho. No había pensado en nada para mí, simplemente tenían una reunión de coordinación y me presenté a mi mismo de nuevo. Todos eran hombres mayores con pinta setentera cutre, aunque un señor de ellos, más mayor si que parecía más majete, y estuvimos hablando un rato. No habían pesado nada para mí, la verdad no les veo especialmente motivados. Al final parece que voy a dar algunos talleres con traductor a los peace builders, constructores de paz de aquí, sobre noviolencia , por fin un contacto con las bases, a ver si es verdad. Quedamos en que el martes, día en que Jeevaganthas debe de ir a Jaffna se pasaría por mi hostal (cosa que no hizo).

Me quedé a comer con ellos un rice and curry con arroz pasado (hasta ahora el arroz que he comido siempre estaba deliciosamente en su punto exacto de cocción, al dente, que dirían los italianos). Tuve que pedirles una cuchara pues no me siento nada cómodo comiendo el arroz con las manos, cuando lo hacía en la habitación, antes de tener cuchara, me embardurnaba todo, pues me falta técnica. Después de un rato de mentresiesta ajorré de nuevo para Jaffna, y el camino se me hizo más corto, deber ser algo cuestabajo.

El lunes llamé a Susan y fui a verla a su casa oficina, va a ser un contacto muy bueno no solo para Jaffna sino también para Filipinas, de donde es ella, si es que logro sacar tiempo y dinero para ver a mi amigo Carlos y estudiar los movimientos noviolentos de allí. He quedado que mañana iré a verla de nuevo, por la mañana, pues tenía mucho trabajo que hacer al volver de las vacaciones. Me ha pasado una presentación powerpoint sobre la guerra que tras traducir al Spanish os animaré a visualizar.

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3 Diciembre 2005

Llegada a Jaffna

otro dia pongo mas fotos que esto esta cerrandoooo...

CUADERNO DE BITÁCORA, Capítulo III

30-Nov-2005 Polonnaruwa a Vavuniya

Hoy me he dedicado exclusivamente a avanzar kilómetros hacia el norte, midiendo las distancias para no cansarme en exceso. Así pues, por la mañana he cogido un tuktuk hasta al estación de autobuses de Polonnaruwa y he cogido uno a Anuradhapura. La verdad es que las estaciones de autobuses de este país son muy particulares. Generalmente son tan solo los arcenes de tierra aplastada o cemento parcheado, con muchísima gente pululando, unos viajando y otro número equivalente vendiendo chucherías o tan sólo mendigando. Los olores no son muy agradables en estos lugares masificados, y menos si te acercas a los agujeros que llaman toilets, pero los autobuses están limpios y suelen llevar incienso. Los autobuses son muy viejos, expulsan un humo tóxico y no son excesivamente grandes, como los urbanos de Madrid, aunque con asientos acolchados. Lo normal en los países de la periferia (eso que antes llamaban tercer mundo). En los autobuses tengo problemas con mi equipaje, una mochila grande atrás y otra pequeña delante. Suelo dejar la pequeña en los portaequipajes de encima de los asientos pero con la grande tengo más problemas y muchas veces la tengo que dejar en mitad del pasillo que poco a poco se llena por completo de gente.

Tras tres horas o cuatro he llegado a Anuradaphura, donde he ido al baño y he comprado algo de comida antes de seguir para Vavuniya. Antes de llegar he podido ver a lo lejos las cúpulas de dos dagobas gigantes que son los monumentos más famosos de este lugar, pues tienen más de dos mil años. Luego he cogido otro autobús y he salido por fin de la zona cíngala. En Vavuniya he notado ya un ambiente bastante distinto que he achacado a que no era un sitio turistico. La carretera principal atestada de tiendas de todo tipo como siempre, y muchas de las adyacentes llenas de talleres. Se veía ya mucha gente con el tercer ojo en la frente, señal de que son hindús y por lo tanto tamiles y restaurantes hindús. Ya he practicado alguna palabra de mi tamil básico que hasta ahora no me atrevía a utilizar ante no saber si trataba con cíngalos o tamiles, tan iguales me parecen no sea que se mosqueara la peña ante la tiña que se tienen. Aquí tampoco he logrado acceder a internet, pues ya era casi de noche (aquí anochece y cierran las tiendas las seis y media de la tarde) y estaba cerrado.

1 Diciembre de 2005-12-01 de Vavuniya a Jaffna

Me he despertado a las seis y media de la mañana con un fuerte dolor de estómago y he tenido que atravesar el pasillo para llegar al lavabo (que en esta guest house tenía separado de la habitación) y comprobar que mi amiga dairría (diarrea) me ha vuelto a visitar. Será un síntoma de que estoy saliendo de un país para entrar en otro. El caso es que me he asustado pues sé que el camino que me tocaba hacer hoy está plagado de minas en algunos lugares, y se me veía en un apuro no podría salir disparado a campear. Sería una muerte además de tonta bochornosa, por lo que me he medicado para evitar tener que ir al baño en el resto del día, espero no me haya pasado.

Luego me he vuelto a acostar, aunque al momento me ha despertado el camarero que hamablemente venía a ofrecerme un te pensando que me levantaba. He remoloneado hasta las ocho y me he puesto en marcha, dudando mucho sobre qué desayunar y metiendo la pata, pues el zumo de limón que me han traído tenía hielo y azucar en cantidad, pues se me había olvidado advertirles.
Una vez en la carretera he podido comprobar la diferencia de paisaje que ya había con respecto a la zona cíngala. Si el paisaje allí es de voluptuosidad tropical, con miles de árboles rodeando siempre la carretera o los campos de arroz, aquí se veían más zona de sabana, con pradera entre los más espaciados árboles. En una media hora he llegado al primer check point del día, del SLA (ejército de Sri Lanka). Hemos formado en dos colas, una de hombres y otra de mujeres, nos han registrado, mirado el pasaporte e interrogado someramente. Como era de salida no me han revisado en exceso el equipaje, aunque me han abierto las maletas. Sin embargo me he demorado un poco y el autobús ha salido justo cuando salía del chispano que tienen como edificio. Me ha molestado un poco la verdad, pues yo me había restrasado para que el resto de viajeros sin equipaje no tuvieran que esperar mientras revisaban el mío. Así que he tenido que caminar unos doscientos metros hasta que he llegado a la zona de nadie, donde había varios chispanos para esperar autobuses y un puesto de la cruz roja. He tirado para adelante pero al no ver el lado del LTTE he tirado para atrás y he hecho bien, pues está a cinco kilómetros que con el sol de las doce de la mañana y mi equipaje hubieran acabado conmigo. El tipo de la cruz roja me ha dado las instrucciones para rellenar la hoja en tamil necesaria para pasar la frontera. Luego un autobús me ha llevado gratis al otro lado.

Al llegar al puesto tamil unas muchachas vestidas de azul me han señalado el primer edificio por el que tenía que pasar, por el cual no han pasado mis acompañantes. Era el del interrogatorio. No me han hecho demasiadas preguntas y me he limitado a decir que venía de turista. Luego he cambiado de chispano y he ido al que te registran el equipaje. Los funcionarios aquí eran muchachucos de 18 años o menos y había incluso un niño, que me ha recordado las denuncias que el LTTE tiene por el uso masivo de niños soldado. Aquí me han retirado el ordenador y varios CDs y he acompañado a ver al comisario politico. En su oficina había un calendario con fotos de Prabhakaran, el lider de los Tigres de cuyo historial ya hablaré más adelante. Me ha vuelto a hacer preguntas sobre mis motivos para ir a Jaffna y me ha hecho enseñarle las fotos de Sri Lanka que tenía en el ordenador. Le he enseñado las de turista primero pero también las de Paffrel, convenciéndole así de mis motivos para estar aquí. Sospecho que estaba preocupado por vídeos que pudiera tener sobre objetivos miltares, pero vamos, que podía haber pasado lo que fuera. Dado que tienen prohibida la entrada de cámaras de video en el territorio del LTTE mi preocupación era por un lado que me retiraran el ordenador y por otro la cámara de fotos, que al ser digital te permite echar algunos videos. Al final demostrado que era un turista inocuo y me han dejado pasar al siguiente chispano... el registro personal. Después un tipo que tenía información de la hoja que había rellenado me ha hecho algunas preguntas para ver si mentía parece ser, pero dado que ya había pasado un par de veces por interrogatorios de este tipo éste me ha parecido simplón y fácil de resolver. Solo me ha preguntado una vez cada pregunta y rápidamente se reía pues no sabía mucho inglés, y yo me hecho un poco el tonto, lógicamente, por lo que me ha dado el visto bueno rápidamente.

Así que por fin he podido salir y unirme a la cola del autobús a Jaffna, pero justo cuando me tocaba a mí comprar el boleto (directamente al revisor aunque no en el autobús) me han negado el paso. Al principio me he mosqueado pues pensaba que era otra vez que me dejaban en tierra pero era verdad, el autobús iba lleno hasta arriba. Mi miedo venía de que en la guía decían que normalmente había que esperar dos o tres horas a que llegara el autobús pues en el lado del LTTE hay peor servicio. No ha sido así y en veinte minutos hemos vuelto a salir. Esta vez he podido cargar la mochila grande en el portamaletas y los asientos estaban numerados, por lo que he ido sentado en el número uno, justo detrás de un poster publicitario del LTTE, que tiene hasta calendarios, periódicos.

Me ha sorprendido del paisaje es la ausencia de casas y población civil, sobre todo después de haber ido comprobando la superpoblación que padece este país (veinte millones de personas, tantas como Australia, en un cacho isla como Extremadura, que tiene solo uno). No obstante se veían granjas de vez en cuando, una escuela y algo de vida humana, además del mucho tráfico que circulaba por la carretera. Luego he podido observar cómo en verdad no quedaba ni rastro de los pueblos que dice el mapa que deberían estar aquí, supongo que eran edificios poco estructurados que al destruirse se los ha devorado la selva, pues tampoco he visto ruinas. No obstante hemos hecho un descanso en un descampado lleno de puestos, que debe de ser Mankulam, pero que no tenía mucha más vida. Durante todo el camino, numerosos carteles avisando a los niños en tamil de que no jueguen con bombas, de que hay minas, y contra el trabajo infantil.

Tras quince minutos hemos seguido y dado que todo eran rectas pronto hemos llegado a Kilinochchi, cuartel general del LTTE. Me ha parecido una ciudad grandecita, más que Vavuniya, con toda la iconografía de los insurgentes al completo. He divisado un puesto de la ONU y las oficinas de Oxfam y Sarvodaya, con dos coches a la puerta. Como ya he mencionado, me sorprende que las ONGs tengan mejores instalaciones que la propia oficina política del LTTE.

El autobús apenas ha parado un minuto y pronto hemos llegado al Paso de los Elefantes, enclave estratégico que implica el control de la acceso a la península de Jaffna ydonde se han librado dos batallas cruciales. Desde el 2000 está en manos del LTTE, y aquí si que se veía huellas de la batalla, alguna ruina, cachos de hierro oxidado, y el paisaje alterado por los cráteres de las bombas donde ya ha crecido de nuevo la vida. El paso en si mismo era un puente de tierra de unos quinientos metros hasta llegar a un tanque que daba la bienvenida al cuartel militar del LTTE, del que han salían un grupo de guapas tigresas de uniforme. Las tigresas del LTTE son famosas por su fiereza en la batalla, pues dada la poca edad de los combatientes masculinos (debida sin duda al alto número de bajas de los muchos años de guerra) ocupan numerosos puestos de mando.

Después hemos atravesado otro puente de tierra. Aquí ya había numerosas zonas acordonadas con el cartelito rojo de "Danger, landmines" y la correspondiente calavera. Luego hemos llegado a Pallai, donde acaba la zona LTTE y entramos en territorio del SLA en el corazón del mundo tamil. El control del LTTE ha sido esta vez tan poco exaustivo como que se han limitado a pedirme la hoja que rellené al entrar. En el otro me han hecho algunas preguntas pero no me han registrado el equipaje, entre otras cosa porque todavía estaba en el autobús. Me han preguntado de nuevo por mis motivos para venir aquí y cuando me ha dicho si tenía que añadir algo que ellos debieran saber le he contado que vine con Paffrel y así queda todo mucho más creíble sin necesidad de largas explicaciones del por qué de mi estancia allí.

Después el nuevo autobús se ha ido llenando de gente y hemos llegado a rebosar. La ciudad tiene huellas indelebles de la guerra, con muchos edificios abandonados, derruidos, recién construidos o simplemente con huellas de disparos o morteros, aunque no he visto mucho.

Al llegara la estación de autobuses un tuktuk me ha traído a una de las guest house que venía en la guía y aquí me he quedado. He salido a internet aquí al lado, pero además de ser caro el sitio, era muy lento, se desconectaba a menudo y no me dejaban utilizar el disco usb donde llevo la actualización de mi diario, por lo que no podré actualizarlo hasta que mañana conozca un poco más de esta ciudad. Luego he pillado la cena en un restaurante también de aquí al lado y me he venido a la ducha. Al llegar he comprobado que tenía por compañera de cuarto una araña del tamaño del círculo de un vaso de caña, a la que he tenido que liquidar con muchas precauciones.

02-12-2005 Jaffna

Hoy he hecho la primera exploración de la ciudad. Esta mañana me he ido a dar un paseito para medir las distancias. Me he dado cuenta de aquí hace bastante más calor, y a partir de las once era ya difícil pasear por la calle sin paraguas, de lo que pegaba el Lorenzo. La ciudad confirma la impresión que me dio ayer, un motón de edificios destruídos, algunos de ellos bastante hermosos, como dos o tres iglesias que espero fotografiar, pues me recuerdan las ruinas de Polonnaruwa que visité recientemente. También he podido comprobar la ocupación militar de la ciudad, nada comparable a los recursos que los israelíes despliegan sobre suelo palestino pero con sus búnkeres, cuarteles y policías bien visibles y desplegados.

Los poquitos conocimientos de tamil que voy teniendo me han servido para comprobar que no hay distribución de leche, pa:al, en esta ciudad y solo he podido conseguir para desayunar un paquete de leche en polvo. Aunque llevo unos días sin repasar con el CD que tengo para estudiar me doy cuenta de que me va a ser útil, pues de momento la gente habla muy mal inglés, supongo que por los problemas educativos de veinte años de guerra.

También he aprovechado que tenía cobertura para llamar a Jeevanthas, mi contacto con el Grupo de Acción Directa Noviolenta, que es la sección local de la Internacional de Resistentes a la Guerra. La llamada daba muy mala señal y me he tenido que pasar a un locutorio cercano, de los que abundan en la ciudad, aunque no he encontrado todavía alguno para hacer llamadas internacionales. Jeevanthas me ha confirmado que hoy era día de fiesta por lo que no he podido acudir al ciber y actualizar la bitácora y acabar de hacer algunos papeleos de la universidad. Me ha dicho que me pase mañana por la sede, que está en otra ciudad a media hora de aquí, así que confirma del todo mis sospechas de que son una ONG, a ver de que "talante".

No he podido llegar a la estación de autobuses porque una columna de humo negro salía de la carretera, parecía más bien una barricada que un atentado. Lo he mirado un poco de lejos pero no me acercado no sea que me tocara algo nada más llegar. Por la noche he visto las mismas imágenes en la tele local, pero no tenía a quien preguntar para que me informara pues estaba esperando al arroz para llevar del restaurante de enfrente.

Luego por la tarde me he dedicado a repasar tamil y a mis labores en la habitación, aunque he dado otro pequeño paseo antes de salir a por la cena. Tengo dos restaurantes casi enfrente del hostal, ambos limpios y con arroz muy rico, pues hasta que no sane del todo esta pequeña diarrea mantendré la dieta básica de rice and curry vegetariano.

03-12-2005 Jaffna

Esta mañana me han despertado temprano los gritos de un cachorro de no sé que animal, supongo que algún sarnoso perro de los que abundan por aquí. También tuve problemas para dormir por los aullidos de otro sarnoso más grande, así que estoy empezando a coger algo de manía a esa subespecie de perro doméstico que por aquí inexplicablemente abunda tanto, supongo que se comerán los bichos de la jungla. Están tan enfermos de sarna que realmente da miedo acercarse a ellos, aunque son chiquitillos.

Así pues esta mañana me he dirigido a la estación de autobuses y he cogido uno para Chavakachchery, donde a las diez tenía la cita con Jeevanthas. Por supuesto he llegado tarde pues me ha costado encontrar el sitio, entre otras cosas porque no me había puesto el nombre de la calle, pues en realidad era un suburbio de Chavakachchery, por lo que he dado alguna que otra vuelta en el tuktuk hasta que lo hemos encontrado.

La sede de NVDAG fue totalmente destruida en la ofensiva del 2000 y ahora están reconstruyéndola todavía. Están instalados en el edificio contiguo, el antiguo almacén, espero hacer fotos otro día. En el recibidor tienen instalada la biblioteca, que es uno de sus proyectos de desarrollo local, un poco más allá tienen varias mesas donde dos mujeres y un hombre realizan tareas de oficina, sin ordenadores ni nada parecido. En una oficina contigua Jeevanthas tiene su despacho. Es un tipo delgauto de unos cincuenta años que me ha estado explicando los proyectos que actualmente están desarrollando, la mayoría de desarrollo local aunque también tienen un programa de reconstrucción en la zona de la península afectada por el tsunami, al norte, a unos veinte kilómetros de donde estábamos. Me ha dado algunas publicaciones y me ha dicho que lamentablemente su archivo se perdió con el edificio en la ofensiva de los Tigres en el 2000. Luego ha llegado en una moto el presidente de la organización, que también es presidente de la Cruz Roja según me ha dicho y me ha comentado que los esfuerzos de esta ONG están destinados hacia el proceso de pacificación. En resumen, esta semana permaneceré en lugar donde estoy, aunque probablemente me cambie si los locales de al lado me ofrecen precios más baratos y condiciones dignas. Luego me han dicho que me buscarán un sitio más barato, pues aunque antes tenían un sitio para activistas internacionales ahora ya no. El domingo que viene, tras una semana libre, me acercaré de nuevo a la oficina, pues irán de nuevo el presi y el vicepresidente y discutiremos a ver en que les puedo asistir, auque puede que Jeevanthas se pase algún día antes. De momento no he dicho nada de información para mi tesis pero he dejado caer que estaba estudiando los movimientos noviolentos de aquí.

La primera impresión que me han dado no ha sido muy favorable, pues me da la impresión de que se trata de una ONG más enfocada a lo social que a lo político, aunque ya veremos a ver cuando les vaya conociendo mejor. No me han preguntado nada de mi, de mi organización ni qué campañas o actividades hacemos.

Luego me han preparado una bici con la que me muevo ahora por la ciudad y he echado casi una hora en volver hasta mi habitación, y eso que me ha ayudado un rato un motorista enrollao. Si antes ya me saludaba la gente cuando me veía pasar imaginaos ahora que voy en una de la bicis que aquí usan masivamente para desplazarse. Se ve que a esta zona llegan pocos turistas y por lo menos no siento que me tratan como a un montón de dinero que hay que desplumar antes de que otro lo haga antes, como en los sitios turísticos te hacen sentir los cazaturistas. Por cierto que además de los autobuses y camiones que circulan en abundacia por las carreteras los únicos que manejan coche por acá son las ONGs y la propia ONU, por no hablar del ejército.

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3 Diciembre 2005

HACIENDO UN POCO DE TURISMO

Ya estoy en Jaffna, pego aqui el itinerario que he seguido en estos dias hasta llegar por fin aqui.

24 y 25 de noviembre Colombo

Estos días los he aprovechado para hacer las gestiones burocráticas que tenía aun pendientes en Colombo. Una era acudir a Inmigration y extender mi visado un mes más. Curioso sitio el edificio este, con cientos de lugareños haciendo cola sin duda para hacer trámites con sus pasaportes mientras que a los extranjeros, entre los cuales se encuentran muchos emigrantes del propio país, teníamos que subir a un segundo piso, pillar un papel, ir a que otro tipo te de el visto bueno con una firma, ir a pagar, y por fin que te pongan el sello... total toda la mañana. Luego he vuelto a la casa dando un paseo por la playa (7 kilómetros) y aunque he tomado precauciones contra el sol abrasador no he podido evitar ponerme algo colorado. El otro asunto que tenía pendiente era enviarme un paquete a España con libros, ropa de invierno y alguna chuchería, para lo cual también me ha llevado su tiempo.

Esa tarde he quedado con Hashan, mi interprete cuando era observador y hemos dado una vuelta por la zona comercial de Colombo, el Pettah. Me ha llevado a casa de la otra traductora, que es profesora suya en la universidad, pues este muchacho estudia sociología. De hecho me ha faltado echar un vistazo a la biblioteca de la universidad, pero ya lo haré cuando vuelva a Colombo, espero. Hashan me ha dicho que este domingo iría con unos amigos a Seguirilla y Dambulla, dos etapas de mi trayecto hacia el norte, así que he quedado con él en Dambulla.

26 noviembre. De Colombo a Kandy

Esta mañana he recogido mis cosas y he cogido el tren de las 10:30 para Kandy, la capital de las tierras altas y sede del último reino sinhala en ser colonizado (aguantó independiente hasta el siglo XIX). Era uno de esos reinos ocultos protegidos por la jungla cuyos accesos estaban fieramente vigilados, de hecho, se supo de su existencia porque un inglés que pasó 20 años cautivo allí averiguó un camino para escapar y avisó a los holandeses que ya controlaban las zonas exteriores.

La experiencia de la segunda clase ha sido menos impresionante de lo que me temí en un principio, cuando todo el mundo se avalanzó sobre el tren que llegaba para pillar sitio, pero eran los de tercera que no tenían reservado asiento. El viaje ha trascurrido con muchos parones y por unos paisajes de jungla y barranqueras que me arrepiento de no haber fotografiado. Al llegar a Kandy rápidamente un taxista cazaturistas me ha buscado un sitio agradable y barato. He comido allí mismo, una tortilla y un desayuno y me he bajado deprisa a la ciudad, para que no se me pusiera el sol. He visto por tanto el famoso lago Mar de Leche, el Templo del Diente (donde guardan como reliquia un colmillo de búfalo que dicen que perteneció al mismísimo Gautama), tres elefantes, y un espectáculo de bailes tradicionales que me ha encantado. Curiosamente aunque desde que el LTTE pusiera un camión bomba contra el templo del diente, yo me he acercado por detrás y me he saltado todos los controles de seguridad, me han dado ganas de decírselo al salir (mejor callarse...) A media tarde me ha caído un chaparrón que he sorteado con mi paraguas y un zumo de mango en un garito local del tipo ese de garito que ha habido hasta no hace tanto tiempo. Despúes de los bailes me he metido un rato a un ciber y he pillado algo de comida para comer en casa, pues de paso me he comprado una cuchara y un cuchillo, visto que los lugareños no la necesitan.

El único incidente molesto es que los cazaturistas eran especialmente pesados, y esta vez incluían en su repertorio de ofertas prostitutas locales. Me ha sentado fatal pues la trata de blancas en este país es un problema serio alentado por el turismo sexual y por la represión sexual puritana made in England (equivalente a la de la España de los 50-60). De hecho, en menos de veinticuatro horas después del tsunami ya se puso en marcha toda una gigantesca operación de captación de huérfanas. Fue el primer negocio en activarse...

27 de noviembre. De Kandy a Bandulla

Me he levantado tranquilamente, zampándome una buena tortilla de desayuno y me dirigido hacia la estación de autobuses, donde por unos cuantos céntimos de euro he pagado el billete para Bandulla. Aquí no he encontrado alojamiento muy confortable, por no hablar de higiénico, de hecho, he tenido que sacar mi desinfectante y mi estropajo y darle un repaso al baño, donde he matado una cucaracha a la noche mientras una rana me miraba pensando si sería la próxima. Luego he comprado algo de comida y me he dirigido hacia el templo de roca, que es la máxima atracción turística de esta ciudad. En realidad no es una ciudad, son casas esparcidas por la carretera y un cruce de caminos superpoblado de puestos comerciales, tuktuks, y sobre todo, gente, pues es en los espacios rurales donde más se nota la superpoblación de este país, donde es imposible, incluso en la jungla o las montañas, andar más de quinientos metros sin encontrarte con alguien. Así que podréis imaginar cómo están las ciudades... realmente aturde tantos miles en poco rato, todos mirándote y muchos saludándote.

Bueno, el caso es que cuando he empezado a subir la montaña en cuya cima se encuentra la susodicha cueva y ya me ha sorprendido el número de monos que había. Al llegar arriba me han dicho que el tiquet había que comprarlo abajo, pero por el otro camino, y vuelta a bajar. Otra vez de nuevo arriba he decidido descansar, mandar un mensaje a mi amigo Hashan (aprovechando que sí había cobertura) y comer algo. Craso error pues enseguida me han acosado dos cachorros de perro sarnoso y me he tenido que pirar, pero esos no eran los acosadores más fieros que me iba a encontrar. Una vez arriba he visitado las cuevas donde hay budas y otras divinidades del ecléctico culto budismo local, como Vishnu y una diosa con cabeza de elefante, otra con cinco brazos etc. además de frescos en las paredes con la historia de buda... todo con más de dos mil años de antigüedad...

Un sitio turísitico de primer orden en Sri Lanka, vamos, además de ser un lugar sagrado para el budismo, por lo que hay que entrar descalzo y descubierto. Luego mi pelea ha sido con los monos, pues los había a patadas y cuando he sacado un plátano (no creo haber visto ningún cartel en inglés diciendo don´t feed the monkeys) para observar la reacción de un grupo de cachorrillos que miraban absortos los peces de una alberca de nenúfares. Os podéis imaginar su reacción... en cinco segundos no ha quedado nada. Lo peor ha sido que un macho dominante ha tomado nota del suceso, ha espantado ha todos los cachorrillos y se ha convertido en mi agresivo guardaespaldas todo el rato que he estado esperando a Hashan, que ya subía las escaleras con un amigo.

Cuando ha llegado Hashan para mi sorpresa venía rodeado de muchachas (confieso que había imaginado un montón de muchachotes dado que el término friend en ingles no tiene género) pero se trataba de una excursión de la universidad y, como sucede en España, sociología es una carrera altamente feminizada.

Así que hemos vuelto a entrar a las cuevas donde algunas de las muchachas se santiguaban ante los budas y una simpática musulmana de origen tamil ha preferido no entrar. Después hemos contemplado el gigantesco buda dorado de abajo y nos hemos esparcido un rato los tenderetes de abajo. Hashan y su amigo me han invitado a un refresco y se han echado un cigarro aprovechando que las chicas no les veían... lo cual no ha dejado de sorprenderme. Hemos hablado un poco de sexo y parece ser que aquí tus padres te buscan una novia (o al menos te dan permiso) y si es maja se pueden tener relaciones antes de la boda, pero lo normal es la prostitución, lo cual aumenta más el problema de trata de blancas que mencionaba más arriba.

Luego hemos ido a un lago cercano donde hay un famoso hotelazo en mitad de una reserva natural hecho en tal consonancia con el entorno que los murciélagos (aquí son del tamaño de un águila) se cuelan por los pasillos. Dice en la guía que no es muy caro y que si es verdad recomendaría como centro de operaciones para una visita turística al llamado Triangulo Cultural, dada lo poco atractivo de Bandulla, el centro de este triángulo compuesto por Kandy, Arnuradhapura (una ciudad perdida que fue durante mil años capital del reino sinhala) y Polonaruwa (otra ciudad devorada por la jungla que también fue en la edad media capital). Todo el rato en el autobús hemos ido cantando canciones sinhala, y a mi me ha tocado marcarme una rumba y una jota, mientas que a Hashan y la chica musulmana se han cantado un par de canciones tamiles. Para mi ha sido uno de los mejores ratos que he pasado desde que estoy aquí pues ya sabéis como me gusta el intercambio cultural. Al volver me han dejado en Damulla y he podido volver a comprobar lo cutre de mi habitación... tendré que tener cuidado y no dejarme llevar por el cansancio a la hora de elegir, pues por el mismo precio hay cosas mejores.

28 de noviembre de Bandulla a Polonaruwa, pasando por Seguiriya
Me he levantado temprano y he decidido acercarme a Seguirilla, aunque solo para echar un vistazo, para no perder otro día. Resulta que en el siglo tres antes de cristo el hijo de un rey de Arnuradhapura ocupó ilegítimente el trono y trasladó aquí la capital, ante el inminente retorno del heredero legítimo, que llegó siete años después y ante la fanfarronada del otro de presentarle batalla en el llano en vez de la fortaleza le derrotó al acojonarse su elefante y emprender la huída. Así que restauró a Anuradahura como capital y volvió a traer a los monjes que vivían en lo alto de este peñón.

El sitio realmente merece la pena, una fortaleza de más de dos mil años de antiguedad situada en lo alto de una roca impresionante en un marco tropical de jungla, campos de arroz realmente adorable. Además el entorno de hoteles y tal no era tan cutre como la carretera de Dambulla, por lo que siento que debería haber venido aquí y haber hecho la excusión a las cuevas de Dambulla desde alguna posada del lugar (además me hubiera ahorrado la entrada pasando con mi carnet de estudiante con el grupo de Hashan). Mientras paseaba por parajes de los alrededores, sin llegar a entrar, dado el alto precio y mi poco tiempo, un conductor de tuktuk que no quería volver de vacío a Dambulla me ha hecho una oferta de vuelta baratita y como me caía bien me he dejado engatusar para dar una vuelta alrededor de la fortaleza, un paraje precioso altamente recomendable para hacer a pie o en bici. Luego me ha acercado hasta Polonaruwa (ahí ya me he sobrado pues por el 10% del precio podía haber llegado en autobús). Hasta el momento no ha parado de llover, pero no me importa pues tenía previsto descansar, acercame a internet y ver los templos y ruinas mañana, si hace bueno me alquilaré una bici.

29 de noviembre Polonnaruwa

Pues si que ha hecho bueno durante todo el día, por lo que me he alquilado la bici y he pasado el día explorando las ruinas de esta ciudad medieval devorada por la jungla. De las casas no quedaba nada en pié, serían de madera, aunque había mogollón de templos budistas, templos hindus, dagobas, (estructuras budistas semiesféricas con una punta arriba que indican protección), restos de un monasterio, grandes budas, alguna fuente y no muchos turistas. El recorrido era de unos cinco kilómetros por lo que en bici se ha hecho cómodamente. La verdad es que me ha decepcionado un poco el gran buda dormido de catorce metros que había visto mil veces en fotos e incluso en un reportaje en la tele antes de saber siquiera que iba a venir aquí y que era lo que más ilusión me hacía. Reduzco un poco más las fotos para que podáis haceros una idea de como es este lugar con ese aire mágico que tiene las ciudades perdidas. Ésta estuvo siete siglos devorada por la jungla hasta que la redescubrieron los ingleses.

Al medio día me he vuelto rendido a la habitación a descansar, pues el Lorenzo pegaba fuerte. He aprovechado para cambiar a bici pues la que tenía estaba un poco escacharrada y descargar las fotos en el portátil, pues como no tengo tarjeta de memoria se me llena pronto. Luego he vuelto a sacar alguna foto más de los monumentos del principio, pues viendo en solitario este lugar me daba la sensación como si mi único objetivo al estar allí fuera hacer fotos, inmunizado contra el aura mágico de los lugares santos (aquí también he tenido que descalzarme en varios templos en ruinas y también había peregrinos budistas, es decir, beatos y curatos cuando no curillas) y no demasiado antiguos (la iglesia vieja de Villanueva es más o menos de la mísma época, por no hablar de los dos castros celtas del pueblo y los dólmenes de la Cruz del Pobre). ;-) . Espero que nadie malinterprete mis comentarios sobre los clérigos y píos del lugar, respeto profundamente todas las creencias religiosas pero trato de desmitificar el aura místico que tienen las religiones orientales al comprobar que sus fieles y clérigos no se diferencian mucho de los beatos, curillas, y curatos de Europa. Desde mi punto de vista pagano ateo todo me parecen las mismas patrañas con las que sujetan a la gente, allí lo llaman santos aquí dioses, no hay mucha mayor diferencia. De hecho, diversas divinidades son adoradas por todos los cultos, como la Nuestra Señora de Mannur, virgen católica adorada por budistas e hindus con igual devoción.

Después he aprovechado que tenía algo de luz todavía para dar un paseo en bici por los alrededores de la presa artificial en torno a la cual se construyó la ciudad en el siglo XI. Un par de paisanos me han avisado de que había elefantes salvajes un poco más allá y me he acercado con un grupo de lugareños visiblemente excitados pese a estar acostumbrados a ver los domesticados, pues no parece ser un fenómeno tan normal. Así pues he visto un par de ellos pastando al otro lado de un recodo del lago, pasando de nosotros totalmente. Como no había casi luz no ha salido la foto... Me ha gustado conversar con un técnico del pantano y no limitarme a las conversaciones con los cazaturistas que acosan para que les compres alguno de los múltiples objetos que venden en las zonas turísticas. Supongo que en todo el mundo es así, los turistas son vistos como un bolsillo lleno de dinero, y no como persona, y ellos corresponden consumiendo sin respeto y destruyendo el medio, una simbiosis asquerosamente perfecta, de ahí que en muchos sitios se rechace el turismo de masas como salida económica (lo digo por Villanueva, por supuesto)

Después he cenado en la Guest House y he decidido no pararme en Anuradhapura, ante lo cansado y caro ( y también aburrido hacerlo en soledad) que resulta explorar una ciudad perdida. Si tengo tiempo y ganas lo haré a la vuelta, pues por allí tengo que pasar obligatoriamente de nuevo. De este modo he decidido poner fin a mis días de turista y tratar de llegar lo antes posible a Jaffna, donde quiero buscar curre de voluntario y permanecer un mes o dos si se da bien. Empieza una nueva etapa en una zona devastada por la guerra donde realmente empezaré a aprender de este país.

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Holaa a todas... Soy Cthuchi Zamarra, de Villanueva de la Vera (Caceres) y este blog es para relatar algunas de mis vivencias. Al principio era un blog de viaje, pues estuve cinco meses por Asia y el Pacífico Ahora vivo en mi pueblo y me piden que relate a los de fuera lo que se cuece por acá... así que aquí veréis desde eventos de Villanueva, artículos antimilitaristas hasta fotos de mis siguientes viajes. Pincha en los tags y en las categorías para acceder a las partes que te interesen más de mi blog.

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