Publicidad:
La Coctelera

CUADERNO DE BITÁCORA

Memorias de las andanzas de Cthuchi Zamarra

20 Marzo 2006

LA SELVA DE BORNEO

Llegué a Balikpapan en la provincia de Kalimantan Este el jueves 2 de marzo con la intención de apurar los últimos días de visado en Indonesia. Había entrado en este país con la intención de pasar unos días antes de dirigirme a Filipinas y me ha devorado la inmensidad y las distancias. Así pues en Borneo tan sólo tenía tiempo para asomarme al inmenso río Mahakam, que ejerce como puente de comunicación entre la región costera y el interior de Borneo, aunque ya empiezan a construirse alguna carretera que empieza a hacer obsoleto el viaje por barco en las regiones más cercanas a la desembocadura. Así, de Balikpapan, sin detenerme en esta ciudad petrolera con fama de cara me dirigí a Samarinda, donde el Mahakam alcanza una anchura de un kilómetro, existiendo un inmenso puente que lo cruza. Una vez bajé del autobús mi intención era subir por carretera lo máximo posible antes de embarcarme hacia partes más altas del río, donde podría tomar contacto con la famosa cultura indígena de los dayaks, los cazacabezas tatuados de Borneo.

Hay que decir que hace unos años los dayaks recuperaron su espíritu guerrero y atacaron a los inmigrantes madureses (de la isla de Madura, cercana a Java y Bali). En otra parte he escrito sobre los conflictos de Indonesia, transcribo aquí una parte de las impresiones que me ha causado este conflicto.

“Las políticas de transmigración en Indonesia tendrían como objetivo aliviar la presión demográfica de las llamadas islas interiores, Sumatra, Java, Madura y Bali y desarrollar las economías de las despobladas islas exteriores, es decir, explotar las fabulosas riquezas naturales de las zonas más remotas. Junto con las madereras llegaron las mineras y sus devastadoras minas a cielo abierto, así como los monocultivos de palma oleaginosa, plantas para pasta de papel y caucho. Esta explotación no sólo no tiene en cuenta los derechos comunales del pueblo dayak sino que están produciendo un deterioro ambiental sin precedentes en Borneo y se palpa sobre todo en las regiones más cercanas a la costa y con mejores infraestructuras para dar salida a las mercancías. La policía, mayoritariamente de origen javanés se ha identificado con los inmigrantes ha cometido sobre los dayaks los atropellos habituales del régimen militar. De este modo, con la crisis y caída del régimen de Suharto y la menor intervención estatal que ello conllevó, dio la oportunidad para los dayaks de tomar las riendas del asunto. Así que los antaño temidos cazadores de cabezas dayaks, que se habían mantenido a lo largo de la historia con un gran nivel de independencia en el interior de las jungla, resucitaron sus prácticas guerreras en y en varios brotes de violencia, principalmente en 1996, 1999 y 2001, atacaron a la población maduresa inmigrante, causando más de dos mil víctimas. La recuperación de prácticas de decapitación y canibalismo conmovieron al mundo mientras que la policía indonesa se mostró totalmente ineficaz a la hora de proteger a la población civil. Al final el conflicto ocasionó el desplazamiento de los madureses de Kalimantan Central, de los que ya no queda ninguno, habiendo sido instalados en campos de refugiados en otras zonas de Kalimantan así como en domicilios familiares en Java o Madura.”

.
FOTO: La mezquita principal de Muara Muntai.

Volviendo al relato de mi viaje, en Samarinda tuve un conflicto con un conductor de bemo espabilao. Había negociado con él ir a Tengarong, una ciudad situada un poco más arriba en el Mahakam y el precio que negocié era para un viaje de una hora, pero el tipo me llevó tan sólo a la estación de salida de los coches que hacen esa ruta. El precio por ello, tal y como pude comprobar consultando con mis compañeros de viaje era diez veces menos y eso es lo que me dispuse a pagarle. Así que estuvimos unos diez minutos discutiendo, yo ya montado en el coche que me iba a llevar a Tengarong por la mitad de lo que el tipo me quería cobrar por llevarme hasta allí. Al final teniendo en cuenta lo ridículo de la suma que estábamos discutiendo (veinte céntimos que era el precio contra dos euros que me pedía) cedí bastante, por respeto a la gente con la que compartía bemo que estaba todavía esperando a que el conductor les llevara donde fueran. Por lo menos que supiera que no todos los extranjeros son bolsillos de dinero andantes. En la discusión hube de poner al límite mis conocimientos de bahasa indonesio para hacerme explicar. Por cierto, por estos lares es muy difícil encontrar gente que hable inglés, por lo que si no se habla la segunda lengua de la zona, el indonesio, es complicado hacer nada.


FOTO: Calle de Tengarong en la que se ve un monumento hinduista.

Cuando llegué a Tengarong, decidí quedarme un día a descansar, pues desde que salí de Tanah Torajah tres días atrás apenas había parado. La ciudad, que en la edad media había alojado un imperio hindu, había sido la capital de el sultanato independiente de Kutai, que como Brunei mantuvo su independencia durante la colonización europea pero que fue anexionado por Indonesia en los tiempos de Sukarno.

Así que un par de días después cogí otro autobús hasta Kota Bangun, ciudad que por ser la última con acceso por carretera decente ejerce de centro de operaciones y enlace entre las partes alta y baja del río, que se adentra todavía otros ochocientos kilómetros en el interior de la selva. En esta ciudad comercial dormí en el único hostal existente por el increíble precio de un euro y medio la noche, aunque sin ventanas y con el baño compartido con los demás viajeros. Aquí los edificios eran ya todos de madera, construidos en los márgenes del propio río. Al día siguiente, siguiendo las costumbres locales, me dirigí al puerto dispuesto a tomar el primer bote que subiera hacia arriba, con la ciudad de Muara Muntai, construida enteramente sobre las aguas como primer destino. Para ello tuve que esperar un par de horas a que se llenara el bote, cosa que se hizo cuando llegó un autobús procedente de Samarinda. Ese rato con los taxistas, de los cuales tan sólo uno chapurreaba un poco inglés fue de lo más entretenido. Fui testigo de cómo se preocupaban de salvar la vida a un pajarillo medio ahogado por el barro y cómo construyeron entre todos en pocos momentos una pequeña pasarela para acceder a los botes sin mojarse los pies que por circunstancias del viaje, fui el primero en usar.

En Muara Muntai, a pesar de la belleza de estar construida enteramente en el río no me detuve y seguí hacia Tanjung Issuy, pueblo dayak que era mi destino principal, por tener una de las antiguas casas comunales reconvertida en hotel para turistas. En Tanjung Issuy la verdad es que no permanecí mucho tiempo, lo justo para darme varios paseos por el lugar, bañarme en el profundo embarcadero, donde el agua se traga el muelle que en la estación seca apura al límite y admirar la artesanía y cultura dayak.


FOTO: a las afueras de pueblu

Me faltó hacerme una excusión en barca por el pantano, que sí que habían hecho mis compañeros de hospedaje, que estaban en el lugar repartiendo vacunas contra la tuberculosis y que aprovechaban sus ratos libres para ver pájaros en los humedales. Aquí tuve un feliz reencuentro con los amigos mosquitos que me habían dejado tranquilo durante la mayor parte del viaje por Indonesia, aunque nada comparable a Sri Lanka, donde eran enemigo número uno a combatir.


FOTO: Chavalucos debajo del lugar donde dormia.

Al día siguiente me acerqué a Mancong (pronúnciese Manchong), un bonito pueblo dayak construido sobre madera encima de otro pantano, con una grande y hermosa casa comunal en la plaza sobre tierra firme.

FOTO: Lamin o casa comunal Dayak

Coincidí con los preparativos para una matanza de cerdos que tendría lugar a la noche, y su amabilidad fue grande, pues sin pedirme dinero ni tratando de venderme nada me dejaron contemplar los pequeños ritos que hacían durante los preparativos, e incluso me obsequiaron con una taza de te. Mi motorista se empezaba a impacientar al ver mi parsimonía y mis pocas ganas de irme, y la verdad es que no hubiera importado quedarme allí unos días, si hubiera habido alojamiento claro.


FOTO: La vida tradicional se mezcla con las antenas de television.


FOTO: Los dayak tocaban un minigamelan y las mujeres bailaron alrededor de los cochinos.

El viaje de vuelta a Tengarong lo hice por tierra, pues mis compis de Tanjung Issuy amablemente me acercaron en todoterreno hasta la siguiente ciudad que iban a visitar con lo de las vacunas y desde allí, tras esperar un par de horas viendo pasar Toyotas que iban completos pude coger un autobús y volver a Tengarong, donde compré billete de avión para Tarakan ante la imposibilidad de hacer el viaje por tierra-río en los días que me quedaban de visado.

Así que al día siguiente me acerqué de nuevo a Samarinda, donde cogí un taxi colectivo (por el cinco por ciento del precio que me habían ofrecido en un principio, es que si no se regatea duro acaba uno haciendo lo que el taxista quiere y por el precio que quiere) con dirección a Balikpapan, donde tras matar el tiempo en internet llegué al aeropuerto. A Tarakan llegué de noche, pero no me fue difícil encontrar alojamiento al lado del puerto donde al día siguiente el barco rápido Indomayan salía hacia Malasia. De esta ciudad, situada en un islita junto a Borneo, tan sólo pude ver la vida nocturna del puerto, animada por merineros y soldados norteamericanos que empleaban su tiempo con las guapísimas prostitutas indonesias. Así ejercen su poder los yanquis.

servido por zamarra sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de zamarra

CUADERNO DE BITÁCORA

ver perfil »
contacto »
Holaa a todas... Soy Cthuchi Zamarra, de Villanueva de la Vera (Caceres) y este blog es para relatar algunas de mis vivencias. Al principio era un blog de viaje, pues estuve cinco meses por Asia y el Pacífico Ahora vivo en mi pueblo y me piden que relate a los de fuera lo que se cuece por acá... así que aquí veréis desde eventos de Villanueva, artículos antimilitaristas hasta fotos de mis siguientes viajes. Pincha en los tags y en las categorías para acceder a las partes que te interesen más de mi blog.

Fotos

zamarra todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera