Excursión a Bil´in
El viernes, como cada viernes desde hace dos años y medio, hay una manifestación en Bil´in en la que se enfrentan a los militares que construyen el muro por sus tierras. Aprovechando que tenía el viernes libre decidí apuntarme y conocer de primera mano esta experiencia de resistencia noviolenta de Palestina.
Para ello pedí a mis amigos/as de New Profile que me pusieran en contacto con la gente que organiza los viajes. De este modo, quedé a las once de la maána con ellos al pié de la estación central de Tel Aviv, muy cerquita de la casa de Oschra, donde estaba durmiendo.
Allí nos montamos en una furgoneta que hace de taxi colectivo, y pusimos cada uno según su capacidad unos cuantos schequels para pagar los gastos de viaje. Salimos de Tel Aviv y al poco rato, recordemos que Palestina es un país diminuto, nos paramos al borde del mismo, la carretera que íbamos a tomar estaba bloqueada por grandes bloques de granito, lo cual indicaba que nos íbamos a adentrar en los Territorios Ocupados, es decir Cisjordania.

Tras andar unos cientos de metros bajo un sol abrasador, esperamos otra furgoneta taxi, esta vez palestina, que vino a recogernos, así de sencillo fue pasar la Línea Verde, la frontera legal entre Israel y los Territorios Palestinos.
Tras avanzar varios minutos de nuevo tuvimos que bajarnos, otro taxista nos informó de que había un control militar israelí un poco más adelante. Así que nos tocó bajarnos de nuevo y caminar por un olivar de nuevo bajo el sol abrasador de agosto.
Al rato apareció el taxista de nuevo y en pocos minutos estábamos en Bil´in. Allí nos dejaron en la casa de ISM, el Movimiento de Solidaridad, donde estuvimos esperando más de una hora a que llegaran más activistas israelíes e internacionales y a que los palestinos del pueblo salieran de la mezquita, pues acostumbran a hacer las manifestaciones después de rezar.
Justo antes de empezar la manifa vi un rostro conocido, el compañero de ISM Cataluña Saif Abu Seke, con el que había realizado entrenamientos de acción noviolenta tiempo atrás. Con él quedé para irme a Ramala tras la mani, a ver a otro conocido, Julio Rodríguez. Al poco tiempo la calle empezó a llenarse de personas, muchas de las cuales llevaban banderas palestinas. Era la hora de la mani.
Así pues una comitiva de unas cien personas, contando cámaras de televisión, activistas internacionales, activistas israelíes y palestinos, nos dirigimos carretera adelante hacia el sitio donde el ejército israelí está construyendo el muro, en mitad de un olivar del pueblo. Este muro además de rediseñar una nueva frontera ilegal está diseñado para proteger una futura expansión ilegal de Modin Illit, un asentamiento israelí cercano.
Conforme nos fuimos acercando a donde estaban los soldados, el grupo se redujo notablemente y ya sólo quedábamos unas cincuenta personas. Tuvimos que retirar la alambrada que cubría el camino, y cuando las voces de los soldados se tornaron más amenazadoras, un grupo de activistas nos sentamos. Al poco rato escuché disparos, y el humo a mi alrededor me indicó lo que estaba sucediendo, habían lanzado gases lacrimógenos.
Estos gases lacrimógenos no son como los que usa la policía en el resto del mundo, los propios palestinos me contaron que desde hacía unos meses habían cambiado los gases y estos eran totalmente nocivos, dejando a una persona totalmente incapacitada por un tiempo. Pude comprobarlo en persona. Yo llevaba mi cofía, o pañuelo palestino (en este caso el jordano, blanco con bordados rojos) y en seguida me lo llevé a la boca, sin embargo no podía respirar, me abrasaba la garganta y los ojos me escocían tanto que no podía abrirlos. Opté por hacer lo que el resto de gente, huir por el olivar, donde me dieron una cebolla para aliviar los efectos en la garganta. Vi cómo un señor palestino estaba en un árbol vomitando y luego recibía atención de sus compañeros
El resto del tiempo fue una sucesión de intentos de acercarnos al muro, de forma que en primera línea apenas quedaban una docena de palestinos y varios israelíes, contemplando los demás el espectáculo desde más atrás. Yo me acerqué varias veces y a través del olivar y más o menos tras un diálogo en árabe o hebreo los soldados se enfadaban y desplegaban medios violentos, generalmente gases, aunque en una ocasión utilizaron unos palos de madera enormes. Tan sólo un israelí, permaneció tumbado en el suelo en posición pacífica, los demás todos corrieron a ponerse a salvo, con el resultado de que recibieron los golpes los menos hábiles, dos señores palestinos, uno de unos cuarenta años y otro de unos sesenta. Tras otros intentos de diálogo se permitió pasar un ambulancia, donde pude ver que el herido más joven presentaba varias decenas de hematomas en las piernas, propiciados por los golpes de la porras israelíes.
Al final de la mani un chaval, al que parece ser que había abierto la cabeza unas semanas antes, empezó a lanzar piedras con una honda, poniendo en riesgo a los que estábamos delante. Eso hizo que me retirara para atrás asombrado de que nadie le diera el alto al muchacho. Después empezaron a disparar balas de goma, y todos nos pusimos detrás del loco de la honda, y en esos momentos me retiré junto con Saif ante el riesgo de resultar herido inútilmente.
En el youtube pude ver un video bastante parecido a lo que yo viví allí:
Video de una acción
http://es.youtube.com/watch?v=UxpllLSL4qA
En esos ratos un catalán que trabaja en una ONG y que suele acudir todos los viernes a las manifestaciones de Bil´in me contó que estaban esperando la resolución de un alto tribunal israelí para cambiar el trazado del muro en Bil´in. Parece ser que iban a ser unos pocos de metros, pero era una gran victoria moral para el pueblo. Al poco de llegar a España, me llegó la siguiente noticia confirmando esa pequeña victoria de la resistencia civil.
http://www.antimilitaristas.org/article.php3?id_article=3450
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